lunes, 5 de marzo de 2018

Torta pascualina

Una torta de origen tan antiguo que hay documentos que la sitúan en el siglo XVI
Típica de la región italiana de Liguria, debe su nombre a que era en Pascua cuando se cocinaba y debido a que algunos ingredientes eran escasos se convirtió en un plato especial.
Los emigrantes italianos la llevaron a América en el siglo XIX  y se convirtió, con algunas variantes, en un plato típico de algunos países de Sudamérica.
Hoy día está extendida por todo el mundo y se ha enriquecido con los  ingredientes de cada lugar.
Hoy tenemos una pascualina muy gallega, porque le he puesto grelos, (la original lleva espinacas o acelgas), y requesón en lugar de ricota.
Y con esta versión gallega salió realmente rica.


Ingredientes


  • 2 placas redondas de masa quebrada
  • 1 cebolla mediana
  • 1/2 kg. de grelos
  • 200 gr. de requesón
  • 7 huevos XL
  • 100 ml. de nata 35% MG
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • Nuez moscada
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • 1 huevo para pincelar la masa

Preparación

Lavamos, cortamos y cocemos los grelos en agua con sal durante 10 minutos. Escurrimos y reservamos.
En una sartén con aceite freímos la cebolla durante 5 minutos. Añadimos los grelos escurridos, mezclamos bien y rehogamos dos minutos. Retiramos y reservamos.
Batimos tres huevos, añadimos la nata, mezclamos bien y salpimentamos.
Añadimos los grelos, el requesón, el queso rallado y mezclamos bien.
Agregamos 1/4 cucharadita de nuez moscada y distribuimos por toda la mezcla.
Forramos un molde con papel de horno (el que viene con la masa puede servir) y cubrimos con un disco de masa. Debemos tapar bien el fondo y los laterales. Pinchamos por todo el fondo con un tenedor.
Volcamos la mezcla de grelos y queso, repartiendola bien por todo el molde.
Hacemos unos huecos con el tenedor, distribuidos por toda la torta y casamos los cuatro huevos restantes.
Cubrimos con el otro disco de masa, pintamos los bordes de ambas y procuramos que queden sellados.
Hacemos un hueco en el centro para que respire y no se infle durante el horneado.
Pincelamos toda la superficie con huevo batido.
Horneamos, en horno precalentado a 200°, durante 35-40 minutos, vigilando que no se dore demasiado. Si es así cubrimos la superficie con papel de aluminio.
Retiramos del horno, dejamos templar y desmoldamos, ayudándonos con el papel de horno que pusimos forrando el molde.
Cuando esté templada o fría, cortamos en porciones y servimos.



Y una pizca de cariño
Xiana

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