domingo, 17 de marzo de 2024

Pastel de fresas y mascarpone

 La temporada de fresas ya ha empezado y debemos aprovecharla para hacer ricos postres.

Es una de mis frutas preferidas, pero como más me gustan es formando parte de tartas y dulces. 

Hoy tenemos un pastel con masa de galleta y rellena de fresas y mascarpone, una sabrosa y rica delicia que disfrutaremos varias veces durante la próxima primavera.




Ingredientes

Para la masa

  • 200 gr. de mantequilla
  • 400 gr. de harina
  • 180 gr. de azúcar 
  • 2 huevos
  • Ralladura de 1 limón

Para el relleno

  • 250 gr. de queso mascarpone
  • 125gr. de azúcar 
  • 200 gr. de fresas

Preparación

Para hacer la masa es necesario que la mantequilla esté a punto de pornada, si es necesario podemos meterla en el microondas unos segundos.

Mezclamos la mantequilla con el azúcar y batimos hasta que la mezcla sea homogénea. 

Añadimos los huevos de uno en uno e integramos. 

Incorporamos la ralladura de limón, la harina y la levadura. 

Mezclamos hasta formar una masa.

Envolvemos con film y refrigeramos, al menos, durante 1 hora. 

Para preparar el relleno, lavamos las fresas y las troceamos.

Mezclamos el queso con el azúcar hasta integrar bien, añadimos las fresas troceadas y mezclamos. 

Recuperamos la masa refrigerada y ponemos 2/3 entre dos papeles de horno, estiramos con un rodillo hasta que tengamos una plancha que cubra fondo y lados del molde que vamos a utilizar.

Ponemos la masa en el molde, cubierto con papel de horno, recortamos los bordes sobrantes y volcamos la mezcla de queso y fresas, extendemos bien cubriendo todo el molde.

Recubrimos con el resto de la masa partiéndola a trocitos con los dedos.

Horneamos, en horno precalentado a 190°, durante 40-50 minutos, hasta que veamos la superficie doradita. 

Cuando enfrie desmoldamos. 



Podemos sustituir las fresas por ciruelas, melocotones, o cualquier fruta que sea jugosa.

Un buen acompañamiento para este pastel puede ser una bola de helado, yogur griego o nata montada, aunque sola está buenísima. 


Y una pizca de cariño.

Xiana.